jueves 24 de abril de 2008

Luces, cámara.

...improvisemos un guión definitivo, que no tengamos más remedio que olvidar...


Lo sabía, pero le daba más bien igual. O no quería pensar mucho en ello, quizá. Se sentía hasta cómodo inmerso en aquel vórtice de experiencias e impresiones que se sucedían con demasiada rapidez, entre aquellos nuevos sabores que venían a colorear su insulso paladar, ora dulce, ora amargo.



Por las noches se ponía a pensar, tal vez por costumbre; no hay mejor momento para hacerlo. La noche sosiega los ánimos y calma las ideas, atrás quedaron los días en los que su manto de oscuridad le ensombrecía el pensamiento. Cavilaba, reflexionaba y, como suele suceder en estos casos, comenzaba a tener miedo.

Vértigo.

O algo de eso. Tampoco le preocupaba en exceso el tener que ponerle un nombre a aquello que le estaba pasando; al fin y al cabo, todo era extraño desde sus cimientos. Extraño y bonito, pensaba. Cuán orgulloso se sentía. Últimamente tan a menudo...

Se sabía protagonista indiscutible.

Y haces de luz apuntando hacia ti. Te mueves, te persiguen; te enfocan para que te vean. Miles de ojos atentos a tu función, a tu papel bien estudiado. Recitas un diálogo gastado por tantas personas que hicieron uso de él antes que tú... nada nuevo bajo el Sol, piensas. Las mismas palabras que ayer resaltaban impresas en aquel guión que te estudiaste a la carrera, casi sin tiempo para asimilarlo; alguien decidió, de repente, que debías empezar a actuar. Y, sin embargo, sigues maravillando. Habláis tú y tu personaje, pero es que ahora sois uno, uno sólo, sincero y amplio, grande y abierto. Miles de ojos que al fin te conocen. Saben de ti por tus palabras. Poco a poco te reconocerán, te despojas de tus vestiduras. Se saben tuyos.

De una obra que comenzaba a cobrar sentido, poco a poco, pensaba. Tenía ganas de hablar de ello, de su papel. Pero hay pocas personas dispuestas a escuchar tales simplezas, simplezas con un mundo entero de cosas en su interior.



"Ser actor es algo que emana del deseo latente que tienen todos los niños hasta que son domesticados. Es el deseo de ser muchas personas a la vez, un deseo que se ve truncado porque después te educan para ser una sola persona."

Fernando Fernán-Gómez

3 comentarios:

Bajo amenaza dijo...

Hola!.... ¿contento? ¬¬

Eres malo!

:D

Guille

Aldara de verdad dijo...

Ola, soy aldara y estoy loca... porque actualices. :D

Aldara

PD: Soy Aldara de verdad eh?

aldara de mentira dijo...

Hola, no soy aldara pero estoy loca... porque actualices (al contrario que aldara de verdad, que aunque diga que no, está loca del todo y se está leyendo el libro nuevo de Carlos Ruíz Zafón, el cual quiero leer yo también, pero como no soy tan empollona pues no me da tiempo a tanto...). :D

Noaldara

PD: No soy Aldara, eh?